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EN CARTÉL | CARTELERA DE CINE
El Mercader de Venecia

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Por Martín Giacone

Nunca antes (en su contexto histórico) se había adaptado para el cine sonoro esta famosa pieza de William Shakespeare, a pesar de haber contado el bardo inglés con muchos admiradores que sí han materializado algunas de sus composiciones, entre ellos Laurence Olivier, quien protagonizó un telefilme sobre la obra con el co-protagònico de su esposa Joan Plowright.
Orson Welles con \"Macbeth\" (1948) y \"Othello\" (1952), o más recientemente, Kenneth Branagh con \"Enrique V\" (1989), \"Mucho ruido y pocas nueces\" (1993) y \"Hamlet\", fueron algunos de los màs fervientes retratistas del mundo shakespeareano.
El director de origen indio Michael Radford (\"El cartero\" (1994)), ha tomado el toro por las astas y se ha enfrascado en esta superproducción con todo el ornato y la pompa que semejante empresa conlleva.
Para tirar de semejante aparato ha recurrido a la aportación de dos monstruos sagrados de la escena: Al Pacino y Jeremy Irons. Un dueto que recuerda, de alguna manera, el que formó Irons con Robert De Niro a propósito de \"La misión\".
En esta ocasión, y una vez más, el inconmensurable trabajo de quien fuera en otro momento Michael Corleone en la saga mafiosa, desequilibra el relato shakesperiano respecto del resto de los personajes, cuya labor resulta algo más descafeinada, incluyendo al propio Irons. De tal forma que la pelicula bien podría haberse titulado, \"La venganza del judío-italiano que alguna vez fue buen actor” o “La venganza de Pacino”.
No obstante, Shakespeare es Shakespeare y cualquiera de sus obras sigue manteniendo el vigor y la actualidad que hacen que se conviertan en clásicas.
En \"El mercader de Venecia\", el autor inglés quiso cargar las tintas en los valores de la piedad, la justicia y esas enseñanzas, que aún con el transcurso del tiempo, siguen siendo muy válidas para refrescar nuestra frágil y olvidadiza moral.