Mezcla de thriller y sátira política sobre dos jóvenes rebeldes que, con espíritu sesentista, se dedican a invadir en pleno siglo XXI las casas de ricos mientras éstos están ausentes solo para desordenar los muebles, con el objeto de alterar sutilmente la seguridad de los más poderosos.
La irrupción de una mujer deriva en un triángulo amoroso y hace que una de las acciones subversivas del equipo se convierta inesperadamente en un secuestro y, finalmente, en un dilema que pone a prueba los esquemas morales de víctimas y victimarios.
Dirigida por el austríaco Hans Weingartner -un antiguo militante izquierdista en los años 60-, intenta conectar con humor y suspense el espíritu revolucionario del '68 francés con el espíritu del movimien to antiglobalización contemporáneo. Para disimular el maniqueísmo del planteo cuenta con el carisma de los actores principales, en especial el alemán Daniel Brühl, reconocido internacionalmente por su papel en otra sátira política("Good Bye, Lenin!").