Un hombre (Gerard Butler) que, habiéndolo perdido todo, es capaz de cualquier cosa. Es la historia de una venganza, la de un padre y esposo que, diez años atrás, perdió a su mujer y su hija, que fueron brutalmente asesinadas. Ahora los criminales están en la calle por culpa del ayudante del fiscal del distrito (Jamie Foxx) que ha pactado con ellos. Tras descubrirlo, el hombre que perdió a su familia comienza a cometer una serie de asesinatos que nadie parece poder detener.
La verdad es excelente, recomendable, desde la mitad parece saberse el final, pero te atrapa en cada secuencia, y al final entendes todo, es una de las pocas peliculas que te atrapa hasta el final.